Hace mucho tiempo atrás en un bosque ubicado en el norte de la ciudad
de
Quito existía un hábitat de duendes y hadas donde todo era en sí un pequeño
mundo maravilloso lleno de magia, alegría y un extraño lugar de magia. En
este lugar existía un duende de características peculiares, su nombre era
Penny, era un sujeto de estatura pequeña y vestía ropa rota, totalmente
diferente a todos los duendes. Llevaba en su mano un pequeño amuleto el
cual gracias a la magia que tenía le ayudaba a robar los mejores frutos del
bosque que se encontraban en las copas de los árboles, el aparecía por la
media noche cuando todos dormían y se robaba los frutos de muchas hadas
gracias a su poderoso amuleto y se los llevaba muy lejos del bosque.
Quito existía un hábitat de duendes y hadas donde todo era en sí un pequeño
mundo maravilloso lleno de magia, alegría y un extraño lugar de magia. En
este lugar existía un duende de características peculiares, su nombre era
Penny, era un sujeto de estatura pequeña y vestía ropa rota, totalmente
diferente a todos los duendes. Llevaba en su mano un pequeño amuleto el
cual gracias a la magia que tenía le ayudaba a robar los mejores frutos del
bosque que se encontraban en las copas de los árboles, el aparecía por la
media noche cuando todos dormían y se robaba los frutos de muchas hadas
gracias a su poderoso amuleto y se los llevaba muy lejos del bosque.
Un día como cualquier otro en la noche al darse cuenta
las hadas y el grupo
de los duendes de “Alegrilandia” de la falta y escasez de frutos,
decidieron atrapar a quien se seguramente se los robaba. Una de las hadas dijo:
de los duendes de “Alegrilandia” de la falta y escasez de frutos,
decidieron atrapar a quien se seguramente se los robaba. Una de las hadas dijo:
- ¿Y
ahora como vamos a saber quién es, si no ha dejado rastro alguno? .
- El
grupo de los duendes propuso salir a las altas horas de la noche y cuando
l lo encuentre dejarle una clara lección que le sirva de experiencia.
l lo encuentre dejarle una clara lección que le sirva de experiencia.
Lo cual las hadas estuvieron de acuerdo y dándose las acciones de los
hechos, Penny el duende ladrón, cayó en la trampa de vigilancia planeada
por duendes y hadas, lo sacaron del bosque de buena manera, diciéndole
que si quería algo solo lo pidiese y gustosamente nosotros te
brindábamos.
hechos, Penny el duende ladrón, cayó en la trampa de vigilancia planeada
por duendes y hadas, lo sacaron del bosque de buena manera, diciéndole
que si quería algo solo lo pidiese y gustosamente nosotros te
brindábamos.
Esto nos deja una gran
enseñanza: “No hagas a otros lo que no quieres que no quieres que te hagan a ti.”
Y finalmente en el bosque todos vivieron con paz y riqueza en frutos por
siempre.
FIN
Emilio León 10mo"A"
Emilio León 10mo"A"